Capítulo 28: Jiang Yuhan regala rosas, Baochai se sonroja. (1/2)
"De verdad, la situación es que, en lugar de que Lin Daiyu fuera la que se quedara sola, fue Xiaowei quien se quedó sola. Y para empeorar las cosas, la situación con Lin Daiyu ocurrió justo cuando se iba a celebrar la despedida de Xiaowei, lo que la dejó aún más desorientada y afligida. Como resultado, ella empezó a reflexionar sobre la belleza marchita de las flores y la fragilidad de la vida, y terminó llorando desconsoladamente. Pero, al final, no pudo evitar sentirse conmovida y triste por la situación, y terminó murmurando algunas palabras. Sin saberlo, Xiaowei escuchó lo que dijo desde la colina cercana. Al principio, solo asintió con la cabeza y dijo que entendía, pero luego escuchó las palabras: "Cuando una flor se marchita, ¿quién la lamenta? Cuando una persona se va, ¿quién la lamenta?", y "Cuando la primavera termina, y la belleza se marchita, ¿quién sabe quién se va?", lo que la hizo derramar lágrimas y caer de la colina. De repente, la imagen de la belleza de Lin Daiyu y su destino inevitable la conmovieron profundamente, y sintió que era imposible que ella pudiera vivir una vida larga y feliz. Si Lin Daiyu no podía tener una vida larga y feliz, entonces tampoco podía tenerla Baochai, Xier y las demás. Si Baochai, Xier y las demás no podían tener una vida larga y feliz, ¿cómo podría Xiaowei? Y si Xiaowei no podía tener una vida larga y feliz, ¿qué sentido tenía su propia existencia? ¿Qué sentido tenía vivir en este mundo, en esta casa, rodeada de estas flores y lirios, cuando no podía saber cuál de estas personas se iba a llevarse?" Así, Xiaowei empezó a pensar en todo esto, y se dio cuenta de lo desesperada que estaba la situación.
Después de un rato, Xiaowei escuchó un ruido proveniente de la colina, y pensó: "¿De verdad hay alguien más que está sufriendo? ¿Podría ser que yo también esté sufriendo?" Entonces, levantó la vista y vio a Xiaowei. Al ver a Xiaowei, dijo: "¡Espera! Pensé que era tú, pero resulta que es tú. ¡Qué tonta soy yo!" Al decir esto, se alejó rápidamente.
Después de que Xiaowei se alejó, Baochai sintió que había pasado un rato, y al darse cuenta de que Lin Daiyu se había ido, se sintió aún más triste. Entonces, se levantó y caminó hacia la colina, pero al llegar, no pudo encontrar a Lin Daiyu. "¡Lin Daiyu! ¿Dónde estás?", gritó, pero no obtuvo respuesta.
Mientras tanto, Lin Daiyu había llegado a la casa de Baochai y se había reunido con ella. Lin Daiyu le había explicado a Baochai lo que había dicho, y Baochai, al escucharla, también se sintió muy conmovida.
Después de un rato, la criada de Baochai vino a invitarlas a la mesa, y las tres mujeres fueron a cenar juntas. Wang, la madre de Baochai, vio a Lin Daiyu, y le preguntó: "¿Lin Daiyu, cómo está tu médico?" Lin Daiyu respondió: "No es tan grave". Wang dijo: "Pero, ¿no debes tomar las pastillas que te recetó el doctor Wang?" Lin Daiyu respondió: "No, no necesito tomar esas pastillas".
"Porque", explicó Lin Daiyu, "mi condición es causada por una enfermedad interna, que es algo que se produce naturalmente, y no puedo tomar pastillas para eso".
"Además", continuó Lin Daiyu, "si tomo pastillas, me pueden hacer más daño".
"Por eso, necesito tomar otras pastillas, las que me recetó el médico".
"Pero", dijo Wang, "las pastillas que te recetó el médico son las que están en el mercado, y no son tan buenas. Las pastillas que te recetó yo, son las que son de alta calidad, y son las que te pueden ayudar".
"Pero", respondió Lin Daiyu, "yo ya no necesito pastillas".
"Además", continuó Lin Daiyu, "si tomo pastillas, me pueden hacer más daño".
"Por eso, necesito tomar otras pastillas, las que me recetó el médico".
Después de un rato, las tres mujeres terminaron de cenar, y se fueron a casa. Mientras caminaban, Wang vio a Lin Daiyu, y le preguntó: "¿Lin Daiyu, cómo estás?"
"Estoy bien", respondió Lin Daiyu.
"Pero, ¿no estás un poco triste?", preguntó Wang.
"No", respondió Lin Daiyu.
"¿Por qué?", preguntó Wang.
"Porque", respondió Lin Daiyu, "estoy un poco cansada".
"Además", continuó Lin Daiyu, "no me gusta hablar de cosas tristes".
"Por eso, prefiero no hablar de eso".
Después de un rato, Lin Daiyu y Wang llegaron a la casa de Lin Daiyu. Allí, Wang se despidió de Lin Daiyu y se fue.
Lin Daiyu y Wang se quedaron en casa de Lin Daiyu, y comenzaron a hablar. Lin Daiyu le contó a Wang sobre las cosas que había estado pensando, y Wang la escuchó atentamente.
Después de un rato, Lin Daiyu dijo: "Wang, ¿cómo puedo superar esta situación?"
Wang respondió: "Lin Daiyu, no tienes que preocuparte. Todo estará bien".
"Además", continuó Wang, "siempre hay algo bueno en la vida, incluso en las situaciones más difíciles".
"Por eso, no te desanimes".
"En lugar de eso", continuó Wang, "concéntrate en las cosas buenas de tu vida".
"Y recuerda que siempre tienes a mí, y a tus amigos, que te apoyarán".
"Por eso, no tienes que preocuparte".
"Todo estará bien".
Después de un rato, Lin Daiyu sonrió.
"Gracias, Wang", dijo Lin Daiyu.
"Sé que siempre estarás a mi lado".
"Y eso me hace sentir mejor".
Después de un rato, Lin Daiyu y Wang salieron a dar un paseo. Mientras caminaban, hablaron de muchas cosas.
"¿Sabes?", dijo Lin Daiyu, "a veces, cuando estamos pasando por un momento difícil, es importante que hablemos de ello".
"Porque", continuó Lin Daiyu, "si no hablamos de ello, podemos sentirnos más solos y aislados".
"Pero", continuó Lin Daiyu, "si hablamos de ello, podemos sentirnos más conectados con los demás".
"Y eso puede ayudarnos a superar nuestras dificultades".
"Por eso, siempre es importante que hablemos con las personas que nos importan".
"Y que busquemos el apoyo de los demás".
"Porque", continuó Lin Daiyu, "nunca estamos solos".
"Siempre hay alguien que se preocupa por nosotros".
"Y siempre hay alguien que puede ayudarnos".
"Por eso, siempre es importante que busquemos el apoyo de los demás".
"Y que no tengamos miedo de hablar de nuestras dificultades".
"Porque", continuó Lin Daiyu, "si lo hacemos, podemos superar nuestras dificultades".
"Y podemos vivir una vida más feliz y plena".
Después de un rato, Lin Daiyu y Wang llegaron a casa. Allí, Lin Daiyu y Wang se despidieron y se fueron a casa.
Al llegar a casa, Lin Daiyu se sentó en su cama y empezó a escribir.
"Wang, gracias por venir a verme hoy", escribió Lin Daiyu.
"Me hiciste sentir mucho mejor".
"Y me recordaste que siempre tengo a alguien que se preocupa por mí".
"Eso es algo que valoro mucho".
Después de un rato, Lin Daiyu guardó su carta y se acostó.
Al día siguiente, Lin Daiyu se despertó y se sintió mucho mejor.
"Ya", dijo Lin Daiyu, "todo está bien".
"Estoy lista para enfrentar el mundo".
Después de un rato, Lin Daiyu se vistió y salió de casa.
"Voy a visitar a Xier", dijo Lin Daiyu.
"Y le contaré a Wang sobre mi noche".
Después de un rato, Lin Daiyu llegó a la casa de Xier.
"¿Cómo estás?", preguntó Lin Daiyu.
"¿Estás bien?", preguntó Xier.
"¿Cómo te sientes?", preguntó Lin Daiyu.
"¿Estás cansada?", preguntó Xier.
"¿Estás triste?", preguntó Lin Daiyu.
"¿Estás preocupada?", preguntó Xier.
"¿Estás aburrida?", preguntó Lin Daiyu.
"¿Estás sola?", preguntó Xier.
"¿Estás cansada?", preguntó Lin Daiyu.