Origen (2/2)
"El Fan de Cerezo" recibió instrucciones musicales del Príncipe Mòlán, un miembro de la familia real Manchú. Fue copiado por numerosos nobles de la corte. Su popularidad fue tal que, en otoño, el palacio imperial también solicitó una revisión. El Subdirector Imperial del Justicia Li Mǒuyān se encargó de contratar un teatro y nombrarlo "Jīngdǒu Troupe", destacando su interpretación del acto "Pintura". Otros grupos de teatro le pedían constantemente su opinión.
Después de algunos meses, Kong fue despedido sin explicaciones. Desde entonces, nunca más volvió a ser promovido. Sus pensamientos se hicieron cada vez más profundos y reflexionaba sobre la caída del anterior imperio: "¿Qué persona, qué cosa, qué año, en qué lugar, destruyeron este reino que duró tres siglos?" Durante sus viajes por todo el país, descubrió que muchos leían su trabajo pero pocos lo completaban. Por fin, decidió quemarlo, pero se dio cuenta de la gran extensión del mundo y del tiempo distante hacia el futuro, así que guardó su obra.
Finalmente, Kong eligió retirarse, muriendo triste y resignado. Muchos creen que su despedida del servicio público fue debido a sospechas de que "El Fan de Cerezo" podía incitar a una sublevación contra la dinastía Qing. Sin embargo, esta obra continuó siendo muy popular y nunca fue prohibida por el gobierno.
Guì Cǎi, quien había colaborado con Kong en otra obra de teatro llamada "Pequeña Rápida Voz", revisó y adaptó "El Fan de Cerezo" para terminar con una felices finales. Aunque Kong consideró esta versión interesante, prefirió mantener su fin trágico y espiritual como en el original: "¿Carne humana o cerezo? Pase milenios, el ro