Capítulo 117: El Diario de Xia Ming (3/3)
Quizás, él se había adaptado demasiado a este mundo, pero, ¿por qué, dentro de él, había ese anhelo desconocido, que lo hacía sentir inquieto?
No era tabaco, ni A-tea, sino algo más.
Elías se sacó de la distracción, y vio que Shang Qi Fei y los tres príncipes, lo miraban con asombro. Elías, sonrió y dijo: "Qi Fei, no te preocupes por mí, yo también soy un desastre".
Elías sabía que los funcionarios y los tres príncipes, estaban llegando para felicitar, por lo que, no importaba si estaban en el patio, o en la sala de estudio, todos podían disfrutar de la fiesta.
Shang Qi Fei, estaba muy sorprendido por la llegada de Elías. Además, los tres príncipes, también estaban aquí.
Elías negó con la cabeza: "Ahora, todos en el sur, saben que tengo una relación contigo. Y, los funcionarios del norte, también lo saben. Pero, es importante recordar, que este es un asunto de negocios. No importa lo que pase, este asunto no debe afectar nuestra relación".
Shang Qi Fei, miró a los tres príncipes. Y, cuando escuchó la idea, se sintió aliviado.
"¿Qué quieres decir, con que, la familia Ming, ya ha sido derrotada?"
"Es cierto", respondió Elías. "Pero, no significa que, la familia Ming, ya no puede hacer nada".
"¿Qué quieres decir?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, la familia Ming, ya no puede hacer nada. Porque, yo, puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"En realidad, la familia Ming, siempre fue un símbolo de poder. Pero, ahora, ya no puede serlo. Porque, yo, puedo serlo".
"¿Qué quieres decir?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, el poder, ya no pertenece a la familia Ming. Ahora, pertenece a mí".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero, no necesito hacer nada. Porque, yo, ya puedo hacer cualquier cosa".
Shang Qi Fei, se quedó en silencio.
"¿Qué quieres decir, con que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa?", preguntó Shang Qi Fei.
Elías sonrió. "Sólo quiero decir, que, yo, ya puedo hacer cualquier cosa. Pero