Capítulo 32: Elige o no (1/3)
El cielo, que durante tanto tiempo había estado nublado y amenazante, finalmente se despejó, disipando las nubes y revelando un sol brillante. La mujer, con su ropa de seda y adornos, parecía una princesa, pero su alforja de seda y su sombrero de plumas de ave, daban a entender que era una mujer de clase baja. Cuando vio a los hombres de la banda de peces que salían de la ciudad, se rió, como si estuviera bromeando. Parecía que se estaba burlando de alguien, pero al mismo tiempo, se sentía divertida.
"Joven señor, ¿por qué estás enojado con estos aldeanos del norte?", preguntó el anciano, con un tono de preocupación. "Debería ayudarlo".
La joven, que había llegado a la ciudad para entregar un mensaje importante a un joven llamado Tao Qian, se enderezó y dijo: "No, no, esto no es asunto mío. Quizás sea solo una coincidencia, o quizás... Tal vez sea algo relacionado con la muerte de Tao Qian. Pero, ya saben, a veces las mujeres tienen intuición, y a veces no. No puedo saberlo. No entiendo".
El anciano sonrió: "Pero, joven señor, usted es la Joven Señor, ¿no?"
La joven, que era conocida por su riqueza y estatus, sonrió: "Por supuesto. Pero no soy la Joven Señor".
"Es una gran honor para mí poder servir al joven señor", dijo el anciano.
La joven suspiró: "No, no, esto es demasiado para mí. ¿Qué puedo hacer?"
"Tao Qian es un hombre importante", dijo el anciano. "No podemos permitir que se vea amenazado. Debemos intervenir".
"No, no, no", dijo la joven. "No puedo hacer eso. No puedo interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
El anciano suspiró: "Pero, joven señor, ¿no es nuestra responsabilidad proteger a los ciudadanos?"
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".
"Pero, joven señor", dijo el anciano. "Debemos proteger a nuestros amigos".
"No, no, no", dijo la joven. "No podemos interferir en los asuntos de Tao Qian. No entiendo".