Capítulo 34: Volverse (2/3)
A veces pienso que bajo esta chica está un viejo dragón de mil años!" Víctor Yán rió, encontrándolo gracioso que una niña lo llamara maduro.Xióu Meì le dio a Víctor Yán una mirada maliciosa.
En su rostro delicado había cierto reproche;aunque la chica era muy abierta de corazón, no quería ser acusada de vieja.La expresión juguetona de Xióu Meì deslumbró al grupo de jóvenes lejos y hasta a algunas chicas, que mostraron miradas de envidia."Este pequeño bribón es demasiado soberbio…" Xióu Ning, cautivado por la dulzura de Xióu Meì, estaba a punto de gritarle a Víctor Yán cuando se dio cuenta.
Mirando a Víctor Yán con suavidad, el resentimiento en su corazón parecía arder."¡Brillante pequeño bribón!¡El día de la ceremonia de madurez, te daré una paliza tan grande que no podras caminar!" Xióu Ning apretó puño y miró intensamente a Víctor Yán sentado con las piernas cruzadas.Aunque estaba impresionado por el avance del año pasado de Víctor Yán, era difícil para él dejar atrás su actitud habitual de superioridad.
Además, como la figura más joven después de Xióu Meì en el clan, este progreso súbito le causaba una sensación de amenaza.Lo más conveniente sería atacarle antes de que se desarrollara y darle un golpe severo!Con pensamientos sombríos en su mente, Xióu Ning sonrió con picardía.
Aunque Víctor Yán era séptimo nivel deEl aura de la lucha llenaba el aire, emanando una vibrante energía.
Ye Ziwen cerró los ojos por un momento, concentrándose en ese aura intensa.
Sus movimientos eran rápidos y precisos mientras practicaba las técnicas que había aprendido recientemente.
Ziwen abrió los ojos y se dirigió a la pared rocosa del entrenamiento.
Con un movimiento fluido, sus manos tocaron la superficie dura, dejando una marca clara de su aura de lucha.
Luego, con una respiración profunda, comenzó a recitar las palabras que le habían enseñado.
"Concentra tu mente, purifica tu espíritu, y libera el potencial oculto en ti." Cada palabra era un paso hacia la comprensión más profunda de su arte.
Sus dedos se movieron con una rapidez asombrosa, dibujando patrones complejos en el aire que parecían resonar con las palabras pronunciadas.
Mientras seguía practicando, notó una presencia detrás de él.
Giró rápidamente y vio a Zhang Wei, su mentor, observándolo atentamente.
"¡Ziwen!
¿Cómo estás progresando?" preguntó Zhang Wei con un tono de orgullo en su voz.
Ziwen sonrió levemente y respondió: "Estoy mejorando gradualmente.
Aún hay mucho por aprender." Pero detrás de esa simple respuesta se ocultaba una determinación firme.
Ziwen sabía que la lucha no era solo una técnica física, sino un camino interior que debía recorrer a cada paso.