Capítulo 995: El mejor humano del cielo (3/3)
Durante este conflicto entre el Cielo Supremo y la Frontera Primitiva, gran parte de las fuerzas del Cielo Supremo se habían movilizado. Sus deberes eran matar a cualquier sobreviviente y montar el hechizo extintivo para asegurar su victoria.
En sus corazones solo cabía el Cielo Supremo, no importaba quién fuesen las otras cuatro linhajas; si era un semidios, podría ser tolerado; pero White Xiaoxun, un semidios de la Frontera Primitiva, no lo soportaban.
"¡No te muevas del camino!" grito uno de ellos. La presión de su voz fue tan poderosa que parecía una relampagueante trompeta del cielo. En ese momento, los dos ancianos se lanzaron hacia él.
Al mismo tiempo, cada uno de ellos creó un enorme escorpión dorado detrás de ellos. Ambos avances fueron directos a White Xiaoxun.
"¡Márchate!" exclamó White Xiaoxun, su velocidad no disminuyendo en lo más mínimo. En el momento que se acercaban, rugió con tal fuerza que las nubes temblaron. El rugido formó una tormenta sin parangón y se abalanzó sobre ellos.
Los dos avanzaban hacia White Xiaoxun cuando ambos rugieron al mismo tiempo, creando enormes escorpiones dorados detrás de ellos. Estos avances eran rápidos y mortíferos, pero fueron desmantelados por el rugido de White Xiaoxun.
La presión del rugido contuvo la energía de los dos ancianos, su fuerza se vino abajo al mismo tiempo que las nubes temblaban. La energía del rugido parecía un muro que rompía a través del espacio, creando una tormenta devastadora que aplastaba todo.
Los dos ancianos, a pesar de tratar de acercarse, fueron arrastrados por el rugido. Su cuerpo se movió violentamente y sangre brotó copiosamente de sus cuerpos. Se sentía como si una montaña les hubiera golpeado en pleno ataque.
El escorpión dorado que habían creado también fue desmantelado, dejándolos a ambos abrumados y destrozados.
"¡Tú...!"
"¡No es un avanzado del Cielo Supremo..."
La expresión de arrogancia de los dos ancianos cambió repentinamente. Sus ojos parecían a punto de salírseles de las órbitas, su espanto se desató en sus mentes como una ola gigante.
El rugido no solo causó estragos en el espacio vacío, sino que también parecía un poderoso muro que aplastaba todo. En la tormenta, mostraba una fuerza extinguiendo todo, liberando una intención que podría destruir a todos los avanzados del Cielo Supremo.
En resumen, era un semidios más fuerte que cualquier otro.