Capítulo 748: Pequeño Chún Se Enfada Muchísimo! (2/2)
Las intenciones asesinas de esas figuras le sacudieron el espíritu, lo que lo dejó momentáneamente desorientado. En ese instante, la gran bola de fuego que estaba formando se volvió inestable, y una explosión arrasó con el interior.
"Bastardo!!" Bai Xiaosen cambió rápidamente, sujetando a Bai Haohun, y colocó una olla con patrones de tortuga sobre sí mismo.
En el momento en que la olla tocaba su cuerpo, la gran bola de fuego, mezclada de dieciséis y diecisiete colores, comenzó a explotar hacia todas direcciones.
Los diez joven genios entraron en la habitación interna, pero antes de poder ver lo que estaba pasando, se vieron envueltos por un torrente de calor. Retrocedían en estado de shock, pero era tarde. Todos fueron absorbidos por el fuego.
Gritos desgarradores resonaron cuando los diez jóvenes genios se convirtieron en esqueletos vivientes. Tres de ellos no pudieron escapar a tiempo y sus cuerpos fueron quemados hasta reducirse a cenizas en ese instante. Incluso sus almas quedaron completamente consumidas por el fuego.
¡Muertos!
Esto causó que los espíritus presentes retrocedieran, atónitos. Mientras la gran bola de fuego cubría todo el establecimiento, el patio y la tienda en sí se convirtieron en ruinas. Incluso las tiendas circundantes sufrieron daños.
La luz del fuego estalló hacia el cielo, causando que los alrededores resonaran con el caos. Unas cien figuras más llegaron de lejos y vieron la escena en shock. Decidieron intervenir.
"¡Ataquemos juntos!" El Lobo Dios, que no planeaba ser el primero en actuar, ahora decidió intervenir. Gruñó con rabia cuando una voz desde el fuego rugió:
"Bai Hao, muere!!"
Bai Xiaosen levantó la olla y miró su tienda destrozada, llena de furia. La ira había dejado que su visión se nublara por completo. Mirando a Bai Haohun, protegiéndolo, sus ojos ardían con ira mientras su aliento era inestable.
Aquí estaba su hogar, y todo lo que había construido durante estos días fue destruido por una banda de ladrones. La furia inundó a Bai Xiaosen.
"¡Te superaste en el límite! ¡Esto te va a costar!" Bai Xiaosen gritaba, con fuerza en sus palabras. Su ira ya no podía ser contenida y rompió la barrera de su control.
"¡Bai Hao, lucha por mí!!" exclamó Bai Xiaosen, moviendo su mano para enfrentar al Lobo Dios, quien se encontraba frente a él.
El Lobo Dios retrocedió, pero Bai Xiaosen lanzó un puñetazo poderoso. "¿Vienes buscando más vida? ¿Vienes a buscar castigo? ¡Pues aquí estás!" El golpe resonó con fuerza, y aunque el Lobo Dios luchaba para protegerse, incluso cambiándose de forma, no pudo evitar ser derribado por el impacto. Sangre brotó de su cuerpo mientras gritaba en dolor. Bai Xiaosen lo lanzó al suelo, casi desintegrando su espíritu, y dejándolo inconsciente.
Fin del capítulo.