Capítulo 112: El encuentro de la brisa dorada y la dewa pura! (1/2)
“¡Estas serpientes son tan horribles, son totalmente inútiles!” Xiao Pure estaba furiosa, se sentó a los pies del alambique, exhalando un aliento frío y arrogante.
“¡Yo, Xiao Pure, ya he dominado la alquimia de tercer nivel. Estas pequeñas serpientes no son nada comparadas conmigo!”
“¿No es habitual que siempre intentéis envenenarme, ¿verdad? ¡No necesitáis hacer eso, yo puedo crear una poción que os dejará sin habla!” Xiao Pure, con un gesto de desdén, se levantó, su postura se enderezó de forma arrogante, y comenzó a reflexionar sobre la receta.
“Quiero que estas serpientes se callen, necesito una poción con una gran adherencia, así podré…”, Xiao Pure sonrió, inmerso en la elección de hierbas.
El tiempo pasó, y pronto, Xiao Pure se había vuelto completamente loco. El saco de almacenamiento estaba lleno de hierbas que había seleccionado cuidadosamente, y finalmente, eligió treinta y siete tipos de hierbas.
Todas estas hierbas, después de ser procesadas con métodos especiales, podían transformarse en sustancias con una fuerte adherencia. Xiao Pure aún no estaba satisfecho, y comenzó a combinar las hierbas según el principio de complementación y contrarresto, con el objetivo de crear una poción con una adherencia aún mayor.
Después de un mes, Xiao Pure, con el pelo revuelto y el cuerpo cubierto de hollín, había fracasado diez veces, pero aún no se había rendido. Frunció el ceño, escuchando el silbido de las serpientes, y su determinación de derrotarlas se hizo más fuerte.
“Tal vez he elegido el camino equivocado. Simplemente quiero aumentar su adherencia. Aunque hay algo de complementación y contrarresto, si pudiera estudiarlas, podría obtener mejores resultados de la poción”, Xiao Pure reflexionó por un momento, y salió corriendo de la cueva. Mientras caminaba en el campo de fuerza, aprovechó una oportunidad y agarró una de las serpientes, la cual, sin darse cuenta, se había posado cerca del campo de fuerza.
De repente, agarró la serpiente, y en ese instante, una gran cantidad de veneno y sombras de serpientes se dispararon hacia él.
Xiao Pure estaba inmerso en su investigación alquímica, sin prestar atención a nada, sujetó la serpiente que había agarrado y salió corriendo de la cueva. Pronto, la cueva se llenó de susurrantes e inquietantes risas.
La serpiente, con una fuerza comparable a la de tercer nivel, era tan poderosa como cualquier otra, pero en las manos de Xiao Pure, era tan frágil como un pollo de jardín. Xiao Pure la destrozó y, junto con su carne y hueso, la descompuso.
Xiao Pure reflexionó, sintiendo un nuevo impulso, y volvió a encender el alambique, cambiando la receta y volviendo a prepararla.
Después de un día, el alambique tembló, y una gran cantidad de humo negro salió, pero Xiao Pure tosió y tosió, pero su determinación se había intensificado. Incluso salió a la aventura para atrapar una serpiente y seguir experimentando.
Tres días después, el humo negro continuó, y Xiao Pure estaba completamente loco. Gritó, con los ojos rojos, y se dedicó por completo a la alquimia.