477: Tabla de juegos y fichas (2/2)
El anciano reflexionó un momento antes de decidir. —Voy a ir a verlo personalmente.
Yukio Michiyo se inquietó. —Maestro, ahora no es el mejor momento para aparecer en público.
El anciano se levantó con confianza. —Si quiero marcharme, nadie podrá retenerme.
En el patio de entrenamiento, Ryuzo Tókai practicaba kendo mientras Kiyoko Watanabe le observaba, sonriendo y sopesando el té. Percibía la vitalidad que emanaba de él; le recordaba al futuro del país.
Así que este era uno de los jóvenes talentos nacidos en China. ¡Era gratificante pensar que incluso desde tan lejos sentían orgullo!
Pero tenía una pregunta. ¿Por qué el grupo había enviado a Ryuzo Tókai, un joven con tanta potencial?
Ryuzo Tókai se preparaba para lanzar otro ataque cuando vio cómo los bambúes cercanos parecieron ser cortados por una espada invisible.
—¡Qué extraño! —exclamó Ryuzo, sorprendido. Aquella vez había sentido algo en su chakra que le permitió desviar el ataque, pero ahora no sentía nada.
No obstante, la potencia de sus kengacos lo incitaba a apresurarse y poner al Espacio Nieve en marcha. Aumentar su poder estaba en su horizonte inmediato.
Kiyoko Watanabe sonrió dulcemente. —¿Se siente cansado? Venga, beba un poco de té.
Ryuzo Tókai bebió el té de un solo trago sin siquiera saborearlo. Kiyoko Watanabe no parecía ofenderse.
—¿No le molesta que beba así? —preguntó Ryuzo.
—El té es para beber, ¿no? —replicó Kiyoko con una sonrisa.
Ryuzo Tókai se quedó pensativo. —Tiene mucha razón…
De repente, alguien tocó la puerta. Una voz anciana pero firme resonó desde el umbral: —¿Alguien está ahí?
—¿Quién podría ser a esta hora? —susurró Ryuzo Tókai.
Kiyoko Watanabe explicó en voz baja. —Los Tokai solían ser líderes de la facción conservadora, así que siempre tuvieron muchos visitantes. Pero después de que sus padres murieran, nadie más vino hasta ahora. Probablemente es por su llegada.
—Déjame ir a ver quién es —dijo Ryuzo Tókai y salió al patio. Sin embargo, en el umbral se encontró con el nuevo líder de la facción conservadora, Takashi Watanabe.
El B nivel no muerto que aún resistía.
Ryuzo Tókai sonrió y mostró los tableros de go. —Mi padre solía hablar mucho de ustedes dos. Me refiero al maestro Tókai y a Usted, Takashi Watanabe. ¿Podría acompañarme en una partida?
—Dos mil.
—El valor negativo que Takashi Watanabe está acumulando: +666!