Capítulo 5: Wood Sword Wen Xia'er, A Bow for a Bow (1/3)
Aún con la espada de madera, el frío y la frustración consumían a Wen Hua, y finalmente, tras un largo camino, logró llegar a los límites de Yang, donde, en lugar de dirigirse directamente a la fría y distante Lu, planeaba entregarle a Xiao Yan los ahorros que había reunido, pero Huang Lao, inflexible, se negó, argumentando que debía ir él mismo a entregar el dinero, y Wen Hua, furioso, en ese momento, sin dinero ni futuro, decidió ir a Lu por sus propios medios. Sin que Huang Lao lo supiera, Wen Hua, furioso, amenazó a Huang Lao, pero a pesar de ello, insistió en ir a Lu, y Huang Lao, sorprendentemente, cedió, diciendo que algún día lo vería, quizás incluso en Yang, antes de que Wen Hua lo considerara seriamente. Los dos hombres compraron un carro viejo y destartalado, y Wen Hua, acostumbrado a la vida dura, ya se sentía satisfecho. Sin embargo, después de un tiempo, lo convenció de que abandonaran el carro, pues, como guerreros, debían estar en forma física, y así, los dos hombres caminaron juntos, mientras Huang Lao, consciente de la intención de Wen Hua de lucirse, se resistía, pero finalmente, debido a las insistencias de Huang Lao, compró un burro, y desde entonces, ambos hombres, Wen Hua, el joven guerrero, y Huang Lao, el anciano, siguieron adelante, cada uno a su manera.
Mientras Wen Hua, con su espada de madera, caminaba con confianza, preguntó con una sonrisa: "¿Después de llegar a Yang, a quién debo enfrentarme? Ya había prometido a Xiao Yan que, si me derrotaba, lo llevaría a casa, así que, ¿cómo debo actuar?"
Huang Lao respondió con calma: "Al Jianke de Dongye, el Jianke de Dongye."
Wen Hua, sorprendido, dijo: "¡El Jianke de Dongye! ¡He oído hablar de su gran habilidad! ¿Podemos simplemente llegar a un acuerdo? No es que tenga miedo, pero antes de enfrentarme a alguien, necesito practicar un poco."
Huang Lao sonrió: "Claro, el Jianke de Qia Jia."
Wen Hua, con cautela, preguntó: "¿Cuál es su especialidad? ¿Qué estilo de espada utiliza?"
Huang Lao respondió: "El mejor maestro de espada en Yang."
Wen Hua dijo: "Entiendo. Entonces, ¿es alguien que no es demasiado poderoso?"
Huang Lao: "Alguien de menor nivel."
Wen Hua: "Entonces, ¿podemos llegar a un acuerdo? No quiero perder, así que, ¿qué debo hacer?"
Huang Lao: "Encuentra a una mujer llamada Cuilan, que es una sirvienta de un maestro de espada. ¿Entendido?"
Wen Hua, sin poder negarse, dijo: "De acuerdo, de acuerdo. ¿Qué hay de malo en eso? ¡Un maestro de espada es un maestro de espada!"
Mientras tanto, en el palacio, el viejo Huang Lao, que había estado bebiendo y durmiendo sin preocupaciones, se despertó y, al ver a su hijo, se sorprendió. La noticia de que Huang Lao había sido despedido, se extendió como la pólvora, y la situación se había vuelto aún más delicada.
El viejo Huang Lao, con el corazón apesadumbrado, estaba sentado en su estudio, revisando cuidadosamente su antigua biblioteca. Al darse cuenta de que sus planes habían fracasado, sintió una profunda decepción y desilusión.
En el palacio, el viejo Huang Lao estaba sentado en su estudio, revisando cuidadosamente su antigua biblioteca. Al darse cuenta de que sus planes habían fracasado, sintió una profunda decepción y desilusión.
A medida que el tiempo pasaba, el viejo Huang Lao se sentía cada vez más desesperado. Ya no sabía qué hacer. Pero, de repente, una idea brillante se le ocurrió en su mente.
Un día, el viejo Huang Lao fue a ver a Xiao Yan.
"Xiao Yan, he pensado en algo", dijo el viejo Huang Lao.
"¿Qué es, padre?" preguntó Xiao Yan.
"Después de todo, no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"¿Qué quieres decir, padre?" preguntó Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"¿Qué quieres decir, padre?" preguntó Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.
"Quiero decir que no es bueno para nosotros", dijo el viejo Huang Lao.
"No entiendo, padre", dijo Xiao Yan.